Activar el nervio vago no es solo para calmarte (te explico por qué)
¿El nervio vago solo sirve para calmarte? No. Tu nervio vago también puede despertar a tu cerebro. Si a las 3 de la tarde tienes la cabeza en niebla, cansancio mental o cero motivación, en este video de Mindful Science te explico cómo funciona el nervio vago por dentro y cómo usarlo para salir de la niebla en dos minutos, sin otro café. En este video vas a aprender: • Qué es el nervio vago y por qué el 80 % de sus fibras llevan información del cuerpo al cerebro • Si masajear detrás de la oreja de verdad activa el nervio vago • El suspiro fisiológico: la forma más rápida de calmarte (estudio de Stanford) • Por qué la motivación llega después de empezar: movimiento → adrenalina → nervio vago → cerebro despierto • Cómo el nervio vago te ayuda a concentrarte y aprender • La verdad sobre la serotonina del intestino y la conexión intestino-cerebro • Un día completo usando tu nervio vago para frenar… y para despertar Si viste nuestro video anterior sobre el nervio vago como freno para el estrés, este es la otra mitad de la historia. Este video es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Si te sientes deprimida, busca ayuda profesional. Si quieres aprender a regular tu sistema nervioso paso a paso, en Mindful Science tenemos un curso de mindfulness de 6 semanas, «Entrena tu sistema nervioso»: https://cursos.mindfulscience.es/curso-mindfulness-6-semanas/?utm_source=youtube&utm_medium=video&utm_campaign=curso6s&utm_content=video-nervio-vago-despierta-descripcion CAPÍTULOS 0:00 La niebla de las 3 de la tarde 0:39 Lo que ya sabías del nervio vago 1:04 El nervio vago por dentro 2:11 ¿Masajear detrás de la oreja funciona? 2:31 El freno en 30 segundos: el suspiro fisiológico 3:04 El giro: tu nervio vago también te despierta 5:06 Cómo usarlo: 2 minutos para salir de la niebla 6:03 También te ayuda a aprender 6:55 Lo que tu intestino le cuenta a tu ánimo 8:00 Un día con todo tu nervio vago 8:29 Entrena tu sistema nervioso FUENTES - Breit S et al.