La Iglesia Desenterró a un Papa Muerto para Juzgar su Cadáver | Sínodo del Cadáver
La Iglesia Desenterró a un Papa MUERTO para Juzgar su Cadáver | Sínodo del Cadáver. En enero del 897, Roma presenció el juicio más grotesco de la historia cristiana. Un cadáver sentado en un trono, vestido con ropas papales, acusado por el papa reinante. El muerto era Formoso, quien cinco años antes gobernó la Iglesia desde esa misma silla. Detrás de este espectáculo macabro latía una guerra de facciones que desangraba Italia. Duques, marqueses y condes luchaban por controlar al papa, porque quien coronaba emperadores dominaba Europa. Formoso jugó sus cartas durante treinta años, sobrevivió excomuniones y exilios, y coronó a un emperador franco para liberarse del yugo espoletano. Pero la muerte no lo protegió. Su sucesor lo desenterró, le arrancó los dedos y lanzó el cuerpo al Tíber. Un terremoto sacudió la basílica durante el proceso, como si las propias piedras rechazaran lo que estaba ocurriendo. El río devolvió lo que el tribunal quiso borrar. Los milagros se multiplicaron, Roma se rebeló, y el papa que juzgó al cadáver acabó estrangulado en su propia celda. SUSCRÍBETE, dale a Me Gusta y cuéntanos en los comentarios: ¿puede un tribunal destruir la verdad, o la verdad siempre encuentra la forma de volver? Fuentes históricas: Liudprando de Cremona, Antapodosis; Annales Alamannici (s. IX-X); Auxilius de Nápoles, In defensionem sacrae ordinationis papae Formosi; Liber Pontificalis (ed. Duchesne, vol. II). William S. Monroe, The Trials of Pope Formosus (Columbia University, 2021); Michael E. Moore, The Body of Pope Formosus, en Millennium (2014).